Naif

Jurados

Bienal Naïfs de Brasil – Piracicaba – SP – 2010

Vilma Eid

Presidente del Instituto del Imaginario Brasileño (Instituto do Imaginário Brasileiro)

En el 1971, cuando celebré un año de matrimonio, mi madre, que siempre estimuló a los niños a buscar el arte, me llevó a una galería de arte en São Paulo, nuestra ciudad, para que yo seleccionara un cuadro de regalo. Me encantó una pintura que representaba a unos “pequeños bueyes”. Fue entonces cuando supe que era del artista José Antonio da Silva.

Cuento con ese episodio porque fue la primera vez que vislumbré la existencia del arte espontáneo. No me gusta la palabra naïf, como tantas otras que no pertenecen a la lengua portuguesa. Es un término practicado, pero, en mi opinión, es muy restrictivo cuando se trata de arte. No me extenderé en hablar de ello. Al leer muchos otros textos en ese sentido, los catálogos de esta Bienal y otras publicaciones, me di cuenta de que esta cuestión está presente y, en cierto modo, sigue inconclusa.

A partir de ese primer episodio, empecé a formar una colección. Al principio era sólo para mi placer, pero, con los años, acumulando conocimientos y experiencia visual, me di cuenta de que la recolección de pequeñas obras, pinturas y esculturas han estado tomando una gran forma, tal que comencé a sentirme responsable de enseñarlas, para ofrecer a otros la contemplación de su belleza.

Hoy soy una coleccionista y galerista. La pasión, la responsabilidad y la alegría de mostrar a los artistas de nuestro pueblo me llevan a lugares lejanos, algunos casi ocultos en nuestro gran país y con características tan fuertes calcadas en la diversidad. Esta es nuestra riqueza. Este es nuestro poder. No importa cuál sea la región geográfica donde ha nacido el artista. Él nace, crece y da vida a su talento en cualquier parte, incluso en los lugares más aislados. Lo importante es lo que él lleva dentro de sí mismo, el talento, el alma creativa, la necesidad de expresarse con el apoyo que está disponible para él, sin preocuparse por el mercado, la aceptación o el reconocimiento de su trabajo.

En Vale do Jequitinhonha, de la arcilla que todavía se encuentra con facilidad, nacen las esculturas de Isabel Mendes da Cunha, de Noemisa y del fallecido Ulisses Pereira Chaves. De Juazeiro do Norte, Ceará, donde la madera es abundante, vivió y murió Nino, uno de los mayores genios creativos de la escultura del siglo XX, y su contemporáneo Manuel Graciano, que aún vive. José Antonio da Silva, un pintor nacido en Salles de Oliveira, São Paulo, Alcides Pereira dos Santos, natural de Bahia, que ha sido creado en Mato Grosso, Ranchinho, de Assis, en São Paulo, Julio Martins da Silva, de Rio, Nilson Pimenta y sus alumnos, de Cuiabá, Mato Grosso, y muchos otros pintores, todos han mostrado sus obras en la Bienal Naïfs de Brasil.

Por primera vez participo en el jurado de la Bienal, y fue una sorpresa hallarme frente a unas 800 obras procedentes de diversas regiones de Brasil. Di falta de la escultura, ya que la pintura representa algo en torno al 95% de las obras inscritas. Tal vez la razón es el hecho de que el término naïf se refiere de inmediato a la pintura. Fue una tarea difícil la de juzgarlos. Pero estábamos ahí para eso y espero que lo hemos hecho con cierta cordura y sentido de justicia.

Para ambos premios Adquisición, nuestra elección recayó sobre Neves Torres y João Generoso, en una clara opción por el lirismo y la poesía como temas cada vez más raros en este inicio del siglo XXI.

Para muchos, los artistas espontáneos ya no existen. Argumentan que la televisión, la Internet y todos los medios de comunicación del mundo moderno los han derribado. No estoy de acuerdo. Con todo el interés que genera en los artistas de todo Brasil, esta Bienal es la mayor prueba de ello.

La iniciativa consolidada del SESC, con la Bienal Naïfs de Brasil, merece nuestro respeto y nuestro aplauso. Necesitamos muchas más y todo lo que fuere posible para revelar y apoyar a las personas con talento en nuestra tierra.

Jurados Vilma
Ir para o topo